Pronuncio una palabra y
asesino el silencio,
me colgarán por ello.
Necesito saber dónde está la soledad.
A través de ella
renuncio a ser
un apéndice más.
Hoy no tienes por qué hacerme
compañía,
aunque sea el final del camino.
Cada día es como sentir de
nuevo
el vacío
abrazado al maldito domingo.
Solo juego a saber qué es la
verdad
pero
no hay árboles para tanta sombra.
dissabte, 21 de setembre del 2019
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)
E ntre la vida y el cielo hay una tierna provocación que siempre pregunta por ti. Dime, ¿son los ojos que buscabas?
-
La poesía, mera posibilidad, acaricia los sentimientos y, al final, los doblega en un mar silencioso, oscilando entre su existencia y sus a...
-
Atravesé el miedo para ver la geometría de la nada, y agitado de emoción y a pecho descubierto le di la bienvenida sin saber que, con ello, ...
-
Convuls, com l’onada que escup la tempesta, t’anomeno cada tarda despullat d’impronunciables mots d’aspres i furtius camins. V...
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada